MIA CORREA - análisis




Esta imagen muestra una habitación completamente destrozada. Hay un colchón fuera de lugar, ropa

tirada por todos lados, muebles rotos, paredes agujereadas. A primera vista parece el resultado de una

pelea, una catástrofe o incluso una escenografía pensada para representar el caos. Y eso es justamente

lo que me hizo pensar que no es una escena real sino una ambientación armada con intención.

Técnicamente, me da la sensación de que fue sacada con una cámara digital profesional,

probablemente de alta resolución, porque hay mucho detalle en las texturas, desde la madera astillada

hasta los pliegues de las telas. Por el ángulo, parece una lente gran angular (algo entre 24 y 35mm),

que permite captar todo el espacio sin deformar demasiado.

La iluminación parece totalmente artificial. No hay luz natural entrando, ni desde las ventanas ni

desde otro lado. Todo está parejamente iluminado así que me imagino que usaron varias fuentes de

luz.

No es una foto documental ni espontánea. Se nota que está todo calculado. Desde los cajones mal

puestos, hasta la ropa desparramada y el agujero en la pared. Todo parece hecho a propósito para

transmitir algo. Así que claramente es una imagen construida, probablemente pensada desde una

propuesta artística o conceptual.

No sé la fecha exacta, pero por el tipo de imagen y la manera en que está producida, se nota que es

contemporánea. No me parece una imagen que esté ligada a un hecho puntual, sino más bien a una

problemática o sensación más general. Puede ser una crítica a la vida doméstica, al colapso de lo

cotidiano, o algo más emocional y simbólico.

Lo que me llama la atención es cómo, sin mostrar personas, logra transmitir una historia. Hay una

ausencia muy presente. Como si algo hubiese pasado ahí, y nosotros llegáramos justo después. Me

parece que habla de lo que no está, de lo que quedó. Podría interpretarse como un colapso emocional,

una ruptura, o incluso un estado mental. Es fuerte porque no te dice qué pasó, pero claramente pasó

algo.

Creo que la imagen tiene un valor bastante universal. Cualquiera podría verla y sentirse incómodo, o

identificado, o simplemente fascinado por el nivel de detalle. Más allá del contexto puntual, habla de

temas que son bastante comunes: el caos, el abandono, la pérdida del control.

Para mí, es una imagen muy buena. No sólo por lo técnica, sino porque genera algo, te deja pensando.

Me gusta cómo te hace completar la historia. Me impacta cómo un espacio vacío, sin personas, puede

estar tan cargado de emociones. Y eso, desde mi punto de vista como estudiante de imagen y sonido,

es lo más interesante que puede lograr una imagen: hacerte sentir algo aunque no sepas bien qué.

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